Mensaje por el Día Internacional de los Museos

noviembre 3, 2011

Hoy es el Día Internacional de los Museos, así proclamado por la UNESCO. Hoy existen museos en todas partes del mundo y en Cuba, con especialidades diversas, y en algunos lugares son expresiones de lo múltiple, de lo singular de cada pueblo, década, ciudad, de cada rincón de la Isla.

[Antiguo Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad.] Esta mañana, a primera hora, he estado en el Museo Napoleónico, junto a los restauradores, conservadores, directores de los principales museos de la Ciudad, y hemos compartido un momento de meditación a propósito de nuestra vocación, de lo que hicimos, de cómo fuimos llamados una vez para trabajar instituciones que saldrían, quizás, como un milagro de nuestras propias manos.

El museo cumple un deber social esencial: el de colectar, exponer y restaurar. Colectar, porque debemos estar atentos a tratar de encontrar todo lo que es posible para narrar esa historia, ya sea en el ámbito de las Ciencias Naturales, de las Artes Aplicadas, en el mundo diverso y múltiple del arte y también en lo que es mi especialidad, en las Ciencias Sociales, en la Historia.

Hoy existen museos en todas partes del mundo y en Cuba, con especialidades diversas, y en algunos lugares son expresiones de lo múltiple, de lo singular de cada pueblo, década, ciudad, de cada rincón de la Isla. En nuestro caso, hoy celebramos el aniversario que nos unía desde edad temprana al Museo de la Ciudad, creado y fundado por mi predecesor de ilustre memoria, el Doctor Emilio Roig de Leuchsenring en el año 1941.

En 1967 me tocó suceder a aquel maestro inefable, cuando apenas tenía experiencia alguna; en realidad confesar esto significaría que no sé, no he estado preparado para la magna tarea que duraría tanto tiempo. Once años después, el Palacio de los Capitanes Generales estaba restaurado y desde entonces, hasta hoy, no nos hemos cansado, a tal extremo que se ha multiplicado la influencia del museo en la sociedad, el espíritu de la conservación y el espíritu casi romántico de batallar por las cosas, que es como buscar una página perdida en el tiempo. Ese sería nuestro desvelo y, como decía al comienzo, nuestra vocación.

En nombre de la Comisión Nacional de Monumentos y en el mío propio, trasmito a todos los directores de museos a lo largo de Cuba, a los historiadores de las ciudades, a los conservadores, a los veladores, a los que cuidan desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí, de los sitios y lugares del patrimonio de Cuba y del Mundo, y sobre todo a aquellos a los cuales no podemos saludar hoy, a los que nos precedieron en el tiempo pero cuya obra nos acompaña, nos anima, nos fortalece y nos llena de esperanza: un abrazo.

CubaHistoriaMemoriaMuseosUNESCO

Compartir

  • imagen
  • imagen
  • imagen
  • imagen
Historiador de la Ciudad de La Habana 2011
Desarrollado con: WordPress | RSS
Válido con: HTML | CSS